Mostrando entradas con la etiqueta lesbiana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lesbiana. Mostrar todas las entradas

viernes, 7 de agosto de 2009

VIVO POR ELLA

Mientras estaba casada... -de eso hace solo unos pocos añitos-

Estaba yo, viendo OT, porque de casada y madre, ya se sabe... te lo ves todo, (a mi solo me faltó verme "Cristal", que para quien no lo sepa era una telenovela)

Bueno, pues yo veía OT, y en una de esas galas que hacen salen Bustamante y Gisela cantando una cancioncilla, esa de "Vivo por ella"...
Y yo, que por entonces me miraba al espejo y no me encontraba... (bueno, diremos que miraba a las chavalas y no me encontraba).

Empiezo a escuchar a Gisela que dice que vive por ella, y al otro igual, pero yo no había escuchado nunca esa canción, así que en mi ignorancia ¿Que me imaginé?.

1ª versión: Yastá... un trío.

2ª versión: el marido está enamorado de ella, pero la mujer también, pero no lo saben entre ellos.

3ª versión: los dos están enamorados y enrollados incluso cada uno por separado y lo consienten mutuamente.

Así iba transcurriendo la canción, y yo haciéndome líos:

¿Y como consienten esto en la tele? ...Pues no son cerraos ni nada, y encima en OT.
y... pues ya era hora algo de lesbianas... ¡Coño, pues eso... ya era hora... que lo vea todo el mundo!

Pues ya digo, yo, nerviosita perdida mirando a mi ex, a ver si se percataba del "temita"... que el pobre ya se olía algo de lo mío, cuando de repente..... empieza la última parte...

♫♫♫♫ ella se llama música ♫♫♫♫

¡Caca (o Mierda)!, ya decía yo que era demasiado bonito para ser verdad... ni se enrollaron, ni la chica era lesbiana, ni había nada especial.

Bueno, aquí os dejo ese tema juzgad, juzgad...


sábado, 1 de agosto de 2009

TIPOS DE LESBIANAS (2 Más)

.

Camionera:
Cumplen a rajatabla el topicazo de lesbiana: dícese de aquella "fémina" cuyo codo nació apoyado en la barra de un bar.

Reprimida: son aquellas que nacen sabiéndolo, pero no quieren reconocerlo

Teóricas: son las llamadas "lesbianas de libro", se las reconoce desde lejos

Hetero flexible: les gustan los tíos, pero están enamoradas de su novia.

Homo flexible: les gustan las tías, pero en época de escasez, son capaces de liarse con un tío

Nuevos bollos:
empiezan con los tonteos y acaban siendo de libro.

Lesbiana caracol:
(va con la casa a cuestas): es esa lesbiana que siempre sale de su casa con un cepillo de dientes y unas bragas de repuesto, por si se encuentra a la mujer de su vida y decide instalarse inmediatamente.




Aunque existen ya todos estos tipos conocidos de lesbianas, mi chica y yo hemos descubierto un par de ellos más:

Las casadas con un tío adosado: mujeres que, dado su aspecto, son lesbianas de libro: pelo corto, pantalón ancho, sin maquillar, nada de tacones, pero llevan a su lado un maromo del que, pasado el tiempo, irán deshaciéndose poco a poco como de un apéndice inservible...

Ellas se preguntarán miles de veces por qué continuamente se fijan en las tías que pasan a su alrededor hasta que se queden colgadas por una y se den cuenta de toda la verdad.

Las que todavía no lo saben: chavalas aficionadas al deporte que gustan de utilizar ropa deportiva y unisex, sólo les apetece la compañía masculina para echar un partido, pero nunca han pensado que son lesbianas, hasta que, en una concentración de baloncesto, coinciden con su mejor amiga juegan otros "juegos" y empiezan a verlo claro.

Cuando cualquiera de nosotras vemos a estos dos tipos de mujeres, todas nos damos cuenta de que realmente son futuras lesbianas, todas MENOS ELLAS.


lunes, 27 de julio de 2009

DICEN QUE ENAMORARSE ES UN ACTO RELEJO

.
Dicen que enamorarse es un acto reflejo...

Yo no estoy de acuerdo en eso... a amar se aprende si uno se implica, si la otra persona hace que la ilusión surja, se va sintiendo poco a poco la emoción que produce lo desconocido cuando uno se está enamorando

La vida parece una carrera hacia ningún lugar, en resumen todo comienza si surge la magia.








miércoles, 22 de julio de 2009

LA HISTORIA DEL DIA DEL "ORGULLO"


En 1969 Richard Nixon llegaba a la Casa Blanca; a la sangría de la guerra de Vietnam aún le restaban seis años y la convulsa década de los sesenta estaba tocando a su fin.

Fue a finales de junio de ese año cuando un grupo de policías irrumpieron en el Stone Wall, un bar de ambiente de los pocos que por la época existían en Nueva York, y frecuentado por una fauna noctámbula de homosexuales, drags queens y bisexuales.
En 1985 la fecha fue convertida oficialmente en el Día del Orgullo Gay

La excusa era una redada para controlar el consumo de bebidas alcóholicas, pero en la impunidad con la que los agentes irrumpieron se evidenciaba un ánimo represor que nada tenía que ver con la causa esgrimida.

El funeral de Judy Garland

Días antes de la redada, la actriz Judy Garland moría a los 47 años en Londres tras ingerir una dosis altísima de barbitúricos. La niña de El mago de Oz había sido uno de los primeros iconos gays y su muerte fue llorada a uno y otro lado del Atlántico. Los funerales por su repentina muerte estaban, pues, recientes aquella noche del 28 de junio, y los ánimos y los sentimientos, calientes.

Cuando la policía entró en el local -la leyenda dice que justo en el momento que sonaba el clásico Over the Raibow en la voz de Garland, de ahí la simbología y la bandera- los clientes en vez de someterse se enfrentaron a los agentes, que cuando se vieron acorralados pidieron refuerzos.

Tres días después, la batalla campal finalizaba con un muerto, varios heridos y también algún detenido. Desde entonces, todos los años la comunidad gay conmemora la fecha como un hito en la historia de la lucha por el reconocimiento de su opción sexual.

En 1985, los sucesos de Stone Wall fueron elevados a categoría de símbolo durante una conferencia internacional de coordinadores de asociaciones gays, donde se decidió elegir el día como el Día del Orgullo Gay .

(Fuente: 20 minutos.es .28.06.2008 )




.

viernes, 17 de julio de 2009

PRIMERAS CARICIAS


No puedo sino recordarte con un inmenso cariño y una ternura infinita; recordarnos a las dos, a aquellas niñas dispuestas a todo que éramos.

Nos sentamos detrás de la valla del colegio, donde la ciudad se acaba y con todo el campo delante de nosotras. Las dos muy tiesas, con las espaldas pegadas a la pared de ladrillo, mirando al paisaje inacabable y en silencio. Hasta que te volviste a mi, acercaste tu cara a la mía, me besaste en la mejilla y después apretaste tu boca contra mi mejilla al tiempo que murmuraste: "¡Como te quiero! Y ese contacto de tu piel en mi piel y esa palabra apenas murmurada, que no hizo más que rozarme levemente, me hinchó una inmensa bola de aire en el estómago que me mantuvo allí clavada hasta que te separaste, te levantaste y echaste a correr.

Yo me quedé allí sentada todavía un buen rato, pletórica de felicidad, llena de algo que no sabría ni aún ahora describir, quizá ilusión por el futuro, un futuro en el que, sin lugar a dudas, íbamos a estar juntas tú y yo.

Después entré en el colegio y por primera vez sentí tristeza por no poder contarle lo que me había pasado a mis amigas, a todo el mundo.

Después de aquello nos consideramos novias, pero eso sólo quería decir que pasábamos los recreos juntas y que íbamos juntas, a la salida del colegio, hasta la parada del autobús.

Aún nos costaba mucho hablar, nos contábamos pocas cosas y yo creo que era porque lo único que queríamos era besarnos y no encontrábamos el momento ni el lugar.

La Semana Santa delaño 1978 fuimos al pueblo de tus abuelos, y allí por primera vez, sin más adultos a la vista que unos tranquilos y despreocupados ancianos, pasamos una semana entera aprendiendo nuestros cuerpos.
Claro que entonces no había películas ni lesbianas en ninguna parte y no teníamos ni idea de qué hacer con ellos. Por eso nos besábamos mucho, durante horas y nuestras manos acariciaban la piel debajo de la ropa, pero no íbamos más allá, la verdad es que nunca nos atrevimos a bajar por debajo del ombligo; eso era territorio vedado.

No hubieramos sabido qué hacer ni cómo.

Y no lo siento, no siento que no nos atrevieramos a tener una sexualidad adulta, porque no éramos adultas y porque besarnos y acariciarnos durante horas nos proporcionaba un placer infinito y no sentíamos que nos faltara nada.
A veces pienso que las chicas -y los chicos de ahora- van demasiado deprisa y que se pierden las caricias que no tienen otro objetivo que el de levantar la piel a su paso, que no quieren provocar otra sensación que la que ofrecen, un placer sensual que va poco a poco a más; muy poco a poco.

Recuerdo cuando me dijiste que te gustaba que pasara mi mano por el interior de tus muslos y cuando yo te dije que me besaras la nuca. Recuerdo las tardes metidas en tu habitación,en la penumbra, y como cogías mi mano y me besabas en la palma y después subías hasta el codo y a mi la habitación se me descomponía en puntitos de luz que se metían dentro del cuerpo y me hacían cosquillas debajo de la piel.

El curso siguiente dejamos de vernos porque tu familia se fue a La Coruña y aunque prometimos esribirnos cada semana no lo hicimos; sólo recibí dos cartas tuyas en las que parecías feliz.


(Del libro: "Primeras Caricias", de Beatriz Gimeno)

.