La mala suerte, la perseverancia y la ilusión, esas tres palabras definen a una mujer: Narcisa
Es la única compañera de mi trabajo que puedo definir como amiga. La única a la que le he dicho que gotas es mi pareja.
Narci es Ecuatoriana, y por desgracia solo puedo pensar en ella recordando a ese perro que todo se le vuelven pulgas.
Cuando la conocí, era huraña conmigo, casi no me hablaba, pero en un momento determinado necesitó un gran favor... creo que fui la única que me acerqué a ofrecerle mi ayuda, a partir de ese día y aunque no fue necesario echarle la mano, parece ser que me la gané, y empezó a fiarse de mi.
Mas tarde, cuando mi encargada empezó a fastidiarme día tras día (es que la pobre estaba creciendo y madurando, pobrecilla cabrona) pues eso, como ni a ella ni a mi nos hacían partícipes de nada de lo que se hablaba ni de lo que se hacía, empezamos a hacer una broma, decíamos que eramos la uña y la mugre, porque siempre nos sentíamos aisladas de las demás, pero juntas e inseparables.
Voy a contar su vida a grandes rasgos, porque estos días estoy pensando y admirándola más que nunca.
Se quedó sin padre cuando era muy pequeña, y como su madre tuvo que sacar adelante a sus 6 hijos, no les quedó más remedio que arrimar el hombro y currar todo lo currable, así que los niños cargaban con sacos de patatas, y trabajaban ayudando.
Durante esos años aprendió mucho de la vida, y montó una tienda de ultramarinos, la fue sacando adelante, y haciendo que creciera, pero en el 2000, el dolar sustituyó al sucre que era la moneda de curso legal en Ecuador, entonces todo lo que tenía se devaluó de tal manera que lo perdió todo.
Se vino a España, y durante un tiempo vivió en la calle, pero enseguida encontró trabajitos que la hicieron salir adelante y encontrar un piso. Su marido también progresaba lentamente porque aprendió a conducir camiones, y con un socio compró un camión que conducía.
Las navidades pasadas decidieron casarse, porque tenían una hija, y querían reafirmar su amor, y se fueron a Ecuador, cuando volvieron, el socio de su marido se había llevado el camión y todos sus planes de futuro.
Así que Narcisa comenzó a trabajar en dos sitios, y además cuidando a unos niños..... y se quedó embarazada....
El marido en vista que no encontraba nada que le gustara, porque dicho sea de paso, es muy selectivo con lo que puede trabajar, se fue de nuevo a Ecuador, allí conoció a otra mujer y le fue infiel a Narcisa. Este hombre quería tener un hijo a toda costa, por eso Narci permitió ese embarazo, y la mujer de Ecuador también se embarazó.
En fin os diré que después de muchisimos sufrimientos Narci sigue con Armando. A falta de pago les quitaron la casa, y viven de alquiler, él encontró un trabajo, del que sospechamos que lo que cobra lo manda a Ecuador, y Narci sigue con dos trabajos y los domingos vende casa por casa ropa que compra en tiendas chinas.
Tuvo a su segunda hija.
Yo no puedo menos que admirar a esta mujer, que a pesar de no tener estudios, es capaz de manejar los números con una soltura que nadie a su alrededor tiene, que es capaz de no caer llorando, cada vez que le cae un palo encima.
En nuestras eternas tardes de cobranza en Caja Central, me cuenta todos los planes que tiene para su futuro, que ha hablado con tal o cual persona, y les ha propuesto negocios, sueña cada noche con poner en su país un pequeño supermercado, parecido al que tenía hace años, pero ahora con cámaras frigoríficas para que aguante la fruta, quiere hacer las cosas bien, y no hay un pero...
Ella sabe que algún día eso será posible, sabe que con el esfuerzo que está haciendo tiene que salir adelante, y estoy segura que lo conseguirá, que un día iré a verla a su país y estará feliz, trabajando muchisimo, como siempre, pero feliz.
Narcisa solo tiene un problema para despegar, se llama Armando -su marido-, el día que decida dejarle en el camino, ella y sus hijas podrán avanzar, mientras tanto, ella sueña cada noche, y me cuenta cada tarde como hacerlos realidad.
Estos días estoy más pendiente de ella, porque tiene a la pequeñina ingresada y a la mayor con fiebre, y está solita, porque su esposo está de viaje con el camión.... ¡Es una valiente esa mujer!!!!