
Mi jefe me ha ofrecido un puesto superior al que tengo, "Jefa de Cajas", Ohhhh! ¡Que biennnnn!, Osea... ahora estoy en un sin vivir, porque no se que hacer, por una parte le hago un favor aceptando, porque queda este puesto vacante por razones de embarazos y otras circunstancias.
¿Porqué dudo? pos es que... mi empresa está empezando a caer en picado, porque el dueño de la cadena de tiendas se metió en negocios de construcción, y ya sabeis que ahora está la cosa cruda, así que está tirando de los ingresos de los supermercados para tapar agujeros, hace como un par de semanas vinieron a tasar la tienda, menos mal que era para pedir un crédito, porque en un principio todos pensamos en que pudieran vender la cadena de hipers.
Estamos a falta de personal, y aunque nuestra tienda se mantiene igual que siempre, hay otras tiendas que no van así de bien, por eso, las bajas maternales (3) no han sido suplidas, y las bajas de la gente que se pone enfema tampoco se suplen de ninguna forma(7).
En fin, que la contraprestación que me ofrecen son 100€ más, teniendo en cuenta que mi sueldo son 1100, o a veces menos, me parece poquísimo para el esfuerzo que me supone ser jefa.
Primero porque tengo que aprender en 3 meses un montón de cosas, y el puesto es solo una suplencia, (menos mal, la verdad), luego porque te comes más marrones que un basurero, porque tienes que estar aguantando mucha presión: clientes tocapelotas, jefecillos, jefes, encargados, compañeros, y las compañeras que empezarán a mirarme mal.
Si tantas pegas tiene.. ¿Porqué me cuesta decir que no? está claro como el agua que no es el anillo que me va al dedo, además teniendo en cuenta que la empresa lo mismo se va al carajo en un año, probablemente nadie me lo va a agradecer.
Entonces... ¿Porqué me cuesta decir que no? primero porque me lo han pedido
A MI Dios que egocéntrica, pero que ancha me he puesto...
También siendo realista sé que las otras son peores que yo para este puesto, así que por descarte solo quedo yo, pero me lo ha pedido, que es bastante importante.
Luego porque mi jefe es un sol, nunca me ha negado ni a mi ni a gotas un favor, días libres sin descontar, y cualquier cosa que hemos pedido siempre que no fuera descabellado nos la ha regalado, (ejmp. materiales para la mudanza, vasos en promoción, en fin esas cosas que te regalan con la cocacola mp4 y así )
Y porque si le dijera que si, le quitaría una losa de encima, porque realmente no tiene a nadie a quien pedírselo.
Además, le han mandado que enseñe a alguien, porque no creo que contraten para reemplazar a la jefa, en fin, que tengo un poco de lio.
Gotas y Moni me dicen que ni se me ocurra, que ahora estoy bien vista en el trabajo, y que no aguanto la presión fácilmente.
Mi padre y un amigo, que me arriesgue y que si no puedo más diga que no, (cosa no muy sencilla).
A lo que más miedo tengo:
*A hacer la caja central cada día, osea, contar todo el dinero de la caja fuerte, cuadrar las cajas de todas las cajeras, osea aprobar el examen de matemáticas día tras día, y no debe ser muy fácil porque las encargadas a veces se vuelven locas cuadrando....
*A hablar con el supervisor que es un maleducado de mucho cuidado. Tengo miedo, porque a estas alturas de la vida no soporto mucho que me toquen los cojones, y si me los tocan puede pasar que me hunda en el barro bajo mi manto de baja autoestima, o le mande al congo.
Es que tengo las hormonas desquiciás.
*También temo tener que quedarme más tiempo del que me corresponde, el verano pasado p ej, las compañeras se quedaban casi hasta las 11, (cerrando la tienda a las 9), porque robaron en el hiper, y los superiores mandaron a Prosegur que viniera cuando la tienda había cerrado, y ahí nos quedábamos todas para acompañarnos las unas a las otras, hasta que a mi se me hincharon las pelotas y dejé de quedarme. (Recordar que tengo 2 trabajos, y a las 9 ya me sobra día para sufrir), pero si yo fuera encargada tendría que hacerlo.
*Bueno, y por supuesto a no ser capaz de hacer las cosas en condiciones, aunque creo que puedo aprender perfectamente, pero es difícil.
Así que como véis no tengo ninguna gana, pero moralmente creo que debo hacerlo.
No se que hacer la verdad. Ya os contaré.