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miércoles, 2 de septiembre de 2009

ENAMORARSE O AMAR


Enamorarse...
Ese estado de idiotez extrema en el que vemos todo de colores, ya no digo yo rosa, que ese podía ser el color más adecuado.
NO!, lo vemos todo de colores.
*Sales a la calle, y tu coche es el más bonito de la acera.
*Te pones un pantalón y te queda que lo flipas.
*Se te pasa por la cabeza teñirte, y hacerte esas mechas que has visto a la presentadora del
telediario, que le quedan tan bien, y vas... y te las haces.
*Viajas... para poder compartir con el otro las cosas "especiales" que has hecho, y sentir que eres algo más que lo mismo de siempre.
*Recuerdas... que tocas instrumentos, hablas inglés, haces macramé... y vas y se lo cuentas.
Y el otro...

Pues lo mismo, porque está tan imbécil como tu... OH¡ que bonitas tus mechas, y... ese pantalón es nuevo?, andaaa tu también has ido a ver la playa de las catedrales? ¿Macramé? no lo había escuchado en mi vida!, pero seguro que es interesantísimo.

Pues si, así actuamos, percibimos de otro modo todo lo referente a la otra persona: la vemos más guapa, más inteligente, más interesante. Todo lo que dice es la verdad absoluta, le brillan los dientes más que a nadie, y no digamos los ojos, (verdes y preciosos), no tiene barriga, ni el culo gordo, la voz.... la voz es la más cantarina que has escuchado... no duermes, dejas de comer, y te pegas con cualquiera que hable mal del otro... Osea como yo decía ¡Estás Gilipoyas!

Pues ese estado de felicidad extrema que en el fondo nos hace ser las personas más felices, y también sufrir mas que nadie, (pero de amor), llega un momento que se acaba.

Si tienes la suerte de seguir con la persona de la que te enamoraste, empezarás a ver que tiene el culo gordo, que eso del macramé no es tan interesante como parecía, y otras cosas parecidas, pero eso solo ocurre porque al fin y al cabo la otra persona es humana, y todas las personas somo imperfectas..

¿Que queda?, ya queda amar.

El amor no es egoísta, no espera poseer al otro, y acaparar su atención continuamente.
El amor es mucho más inteligente que el enamoramiento, es capaz de ver lo bueno del otro, pero también lo malo, acepta lo bueno y lo malo, y espera que lo que sientes llene tu corazón y no solo tu cerebro, cuando amas deseas compartir con el otro, (no presumir delante del otro).

Si has sentido en algún momento de tu vida amor, reconocerás el estallido de luz que llena tu corazón cuando piensas en el rato que pasarás con la otra persona.

Yo supe que había dejado de amar a mi marido cuando estando yo fuera de casa, en el trabajo o en cualquier otro sitio, no tenía prisa por volver para estar con él.



A veces pienso que es necesario estar enamorada para amar, quizá, no lo se. Creo que sé definir una cosa y otra, y se lo que siento dentro de mi.

Se lo que es amor:
Eso que te pasa cuando al volver la mirada la ves donde no esperabas que estuviera, y de nuevo sientes esas mariposas revoloteando.
Cuando quedas y ves que el tiempo no corre, cuando al llegar el último minuto tienes ganas de ir al baño para arreglarte por si te has despeinado.
Cuando piensas en ella al comprar los yogures porque son los que le gustan...
Cuando ves un programa que le gustaría a ella, y lo grabas para compartirlo en otro momento.

Quizá enamorarse sea incómodo, o maravilloso, o loco, o estupendo. Pero si eso llega a convertirse en amor, es imprescindible.


(La de la derecha en la foto de arriba es Shane, mi actriz preferida de la serie de tv The L Word)

jueves, 16 de julio de 2009

FUIMOS A SEGOVIA


Ayer fui con un amigo a dar una vuelta en moto...

Describir esas sensaciones me resulta muy difícil, porque es difícil sacar lo que solo son sentimientos de dentro de uno mismo...

Era sentir el viento zumbando a mi alrededor... ver tan cerca todo..., saber que con solo sacar un poco la mano podría tocar cualquier cosa a la que me acerco.

Era la emoción: la velocidad... cómo me explotaba el pecho al sentir el acelerón, el ruido del motor rugiendo... el olor del combustible...

Y todo alrededor... los árboles, el sol, la ciudad con su luz, con sus colores, el calor por ser verano, y el fresco al pasar por un recodo en sombra...

Sentir como la máquina respondía a cualquier movimiento que mi amigo hacía para moverla, y como en las curvas hacía que volcáramos hacia los lados para cogerlas, UF, eso si que me gusta!

En fin, de esta tarde tan esperada, solo me queda agradecer a mi querido amigo su generosidad, por perder ese tiempo tan valioso para él, junto a mi... por no molestarse por los apretones que le di, por demostrarme una vez más que su palabra tiene más valor que el oro, y por el buen rato mientras no estábamos en la moto.

y por supuesto agradecer a mi chica también su generosidad, ella ya sabe a que me refiero...


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